El poder y la autoridad son dos elementos muy necesarios para la administraciòn ya sea pública o privada. Se convinan con fines de dirección. Si bien la autoridad, la obtienen a través del mandato del pueblo como resultado de las elecciones o dentro de una empresa por nombramiento, por designación, por experiencia, por conocimientos, por méritos. Sin embargo, los encargados de la dirección no cuentan con el otro elemento que es el poder para tomar las decisiones apropiadas en un momento determinado, que se convierten en un gran obstáculo en el momento de adoptar una decisión. El elemento poder tiene a su vez otros varios elementos entre los que constan los recursos económicos, en el caso de la administración pública la posición de los grupos sociales, la opinión de otras personas, las leyes, los intereses individuales, la infraestructura, los equipos y todos los lementos necesarios que ayudan en la tarea de gestión. De manera que no todos los administradores o las autoridades disponen de estos dos elementos.
De la existencia y combinación de estos dos elementos, surge un tercer concepto esencial como es el LIDERAZGO. Nuevamente, para considerarla líder a una persona se requiere que ella tenga estos dos elementos...
EL EQUILIBRIO DEL MERCADO
Se ha manifestado con mucha razón que el equilibrio del
mercado es básico para el desenvolvimiento de una economía. Se ha dicho
también, de acuerdo al argumento de la escuela Neo Clásica, que el equilibrio
se obtiene del libre juego de las fuerzas del mercado y por tanto no es
recomendable que el Estado intervenga dentro de la economía. Pero dentro de lo
que es la rama de la macroeconomía, intervienen muchos mercados: el mercado de
bienes y servicios; el mercado de trabajo, el mercado monetario, el mercado de
comercio exterior. Considerando esto, deberíamos hablar de dos tipos de
equilibrio. Un equilibrio parcial que solamente se obtiene dentro del mercado de bienes y servicios o de
los distintos mercados en forma individual; y, un equilibrio general que
incluye a todos los mercados existentes.
Si bien es aceptable la idea de que el Estado no debería intervenir
en aspectos de economía pero solamente en lo que tiene que ver con el mercado
de bienes y servicios. Pero se debe tomar en cuenta que el mercado de bienes y servicios depende del otro
mercado, el monetario y es básico porque permite regular la liquidez del
sistema. De aquí surge la idea de que el Estado es un agente que cumple la
función de regulador. Obedeciendo a esta función, el Estado es el encargado de
inyectar liquidez a los sectores deficitarios o disminuir recursos en los
sectores donde el nivel de liquidez es excesivo. A través de la política fiscal
también cumple la misma función de racionalizar los niveles de liquidez a
través de la recaudación de los impuestos. El Estado, a través de estas
funciones lo que busca es la estabilidad económica y al mismo tiempo evita los
efectos de la inflación por los errores o los desajustes en el campo de la
circulación monetaria.
Por una razón lógica, los gobiernos han delegado esta función
macroeconómica eminentemente técnica a
sus respectivos bancos centrales o las reservas federales para que sean ellos
los que regulen la liquidez monetaria. La salud de una economía radica precisamente
en el control monetario, en la forma como se maneja el tema monetario y el control
que se hace de las variables que tienen relación con esta materia. Pero esto no
se queda allí, las otras variables como la recesión económica, el estancamiento
o el repunte de la producción, las fluctuaciones de la inversión dependen de la
forma como se controla el movimiento de capitales.
Existen para el efecto, otros instrumentos que le permiten al
Estado y a las Autoridades del Banco Central hacer un control de la liquidez:
las operaciones del mercado abierto, la emisión monetaria y venta de bonos de
estabilización, la regulación de las tasas de interés, el encaje bancario, etc.,
estos instrumentos le garantizan un ambiente de estabilidad a los inversionistas.
En base a este comentario, se trata de adquirir una mayor comprensión
de los problemas que pueden llevar a una economía a la recesión o estancamiento
con sus graves efectos sobre el aumento del desempleo, el costo de la vida y a
la quiebra de varias empresas.
Entre los aspectos principales que ha caracterizado a la
economía de los Estados Unidos ha sido la presencia del mercado de inversiones
que ha servido de termómetro para medir el desenvolvimiento de la economía. En
ese sentido el factor que ha servido de base para el funcionamiento del mercado
de valores ha sido el nivel de rentabilidad de las empresas como garantía de la
colocación de acciones y a su vez para la captación de dinero de los
inversionistas. El otro factor indispensable, el funcionamiento del mercado como
el centro y eje de todas las actividades económicas por lo tanto no ha sido necesario la intervención y control de las
autoridades del gobierno.
Para que funcione todo el andamiaje de la economía de los
Estados Unidos, a nivel nacional, las empresas han tenido que hacer mayores
esfuerzos por ser cada vez más competitivas. Pero en el proceso de globalización e integración donde entran en
escena empresas Chinas, coreanas, Europeas; con una composición de costos y
precios distintos, nuevos procesos tecnológicos y otros factores de
competitividad; el funcionamiento automático del mercado y el de inversiones
comienza a tambalear.
Entre los principales aspectos que identifican a la actual
crisis se puede mencionar:
Un deterioro Pronunciado del mercado de inversiones con la
quiebra de las empresas más prestigiosas de los Estados Unidos que afecta
básicamente a las principales bolsas de valores de distintos países.
Se han mantenido las tasas de interés demasiado reducidas
como medida para estimular el crédito.
Bajos niveles de ganancias
Disminución del precio de las viviendas,
Disminución de la rentabilidad de los títulos valores
Excesiva confianza en el funcionamiento del mercado
Falta de divulgación de información
Alto riesgo financiero
Cambio de hábito de los consumidores
Las expectativas erróneas de que el mercado inmobiliario va a
tener siempre altas tasas de crecimiento o que este sector siempre va a estar
en auge.
Sistema erróneo de valoración sobre la calidad de los productos
crediticios, no reconocer las pérdidas en forma oportuna con el fin de adoptar
medidas de recapitalización.
La falta de previsión y prudencia
En este estado de cosas, las consecuencias son obvias:
La gente pierde confianza en los mercados y se hace necesaria
la intervención de los bancos centrales, desconfianza de los consumidores y
aumento de la incertidumbre, incremento de los precios de los bienes básicos,
pérdida de empleo, disminución del
consumo debido al encarecimiento de la vida, fluctuación en el precio de los
combustibles y la elevación del precio de los alimentos, encarecimiento de la
vida. Se crea un círculo vicioso entre la banca y los clientes. Las entidades
financieras, al mismo tiempo que tratan de recuperar su cartera, disminuyen las
líneas de crédito quedándose sin fondos y creándose un ambiente de desconfianza
mutua.
Dadas estas circunstancias de lo que se debe evitar a toda
costa es una reacción de acontecimientos en cadena y el pánico bancario o
retiro masivo de recursos de las entidades financieras por parte de los
clientes.